jueves, 29 de agosto de 2013

KCP - El tímido rookie de los Pistons

La polémica selección de:
 KENTAVIOUS CALDWELL-POPE


Eran las 20:19 y en el Barclays Center todas las cámaras enfocaban a un sonriente Trey Burke. La estrella del equipo de Michigan era la elección inevitable del equipo de Detroit. La diosa fortuna había sonreído a los de Detroit (otra vez) dejando caer al nombrado mejor jugador universitario del año como para que pudieran seleccionarlo. El ídolo local que devolvería la ilusión al Auburn Hills Palace. Estaba cantado, todas las piezas encajaban y la afición esperaba con los brazos abiertos a ese base eléctrico que destaparía el tarro de las esencias en ese equipo carente de alma que eran los Detroit Pistons. Por cuarta vez consecutiva se iba a repetir la historia, los Pistons iban a lograr a un jugador con previsiones de Top-5 teniendo un pick más bajo.

Barclays center

Pero alguien en un despacho de la ciudad que dió vida a la criminología (Auburn) no compartía ese guión. Alguien iba a contravenir a toda esa masa carente de un ídolo al que adorar. Alguien se iba a convertir en muy impopular esa noche. Ese alguien era Joe Dumars III.

Así que cuando salió David Stern y dijo “With the eighth pick in the 2013 NBA Draft the Detroit Pistons select Kentavious Caldwell-Pope” el silencio se apoderó del Barclays Center. Las caras de incredulidad se apoderaron de los presentes y en las redes sociales una pregunta se repetía: “¿Qué has hecho Joe?”.

Pope y Burke, en el momento de la selección del primero
Y así salió el tímido Pope al escenario, sabiendo que mucha gente no le deseaba. Pero él, seguro de sí mismo, subió al escenario honrado de haber sido elegido por una de las franquicias con más historia del baloncesto americano. No hubo aspavientos, ni gestos chulescos, ni ganas de llamar la atención de los presentes. Simplemente una sonrisa sobria de alguien que se sentía honrado del momento que estaba viviendo. Cuando tras dar la mano y posar con David Stern se acercó Shane Battier a entrevistarlo la primera palabra que salió de su boca fue “humilde”, así afrontaba el reto un jugador de un equipo pequeño como los Bulldogs de Georgia que prefirió seguir junto a los suyos en su etapa universitaria antes de unirse a otros proyectos más ambiciosos .

Momentos después de su elección, con Stern y Battier

Desde el ya mencionado despacho de Auburn, Joe veía su historia en los ojos de ese chaval de Georgia. Recordó aquel draft de 1985 donde todo el mundo esperaba que los Pistons escogieran a Sam Vincent, ídolo local de la universidad de Michagan State y para sorpresa de todos fue su nombre (Joe Dumars) el que salió de los labios de un entonces joven David Stern. Una decisión impopular que acabó con una carrera de 14 temporadas en las que los Pistons cosecharon dos anillos y con la que Joe acabó con sus huesos en el Hall of Fame.

Dumars, seleccionado con el pick 18

Al acabar la noche en la cabeza de Joe se repetía la juguetona idea de “¿y si ocurriera otra vez?”. En la presentación de Pope, Joe salió como cuando jugaba, con el cuchillo entre los dientes y sin importarle si a alguien le gustaba lo que hacía (si funcionaba es que era bueno debía pensar sin importarle la estética). Una idea dejó clara en la rueda de prensa: había hecho lo que consideraba necesario para el equipo, para que le dieran palmaditas en la espalda ya tenía a su mujer. A su lado un imberbe Pope sólo podía apenas expresar su felicidad con el sueño que estaba viviendo.

Presentación de KCP



¿Quién es Kentavious Caldwell-Pope?




Edad: 20 años
Posición: escolta
Universidad: Georgia
Promedios: 18’5ppp 7’1rpp 1’8app 2rpp
Altura: 1’98 m
Peso: 93 kg

Llegados a este punto la pregunta que hay que hacerse es: ¿que ha visto Joe en este chico?

Pope o KCP, como prefieran llamarlo, es principalmente una carta que faltaba en la baraja de los Detroit Pistons. Es ese escolta tirador que vive por y para el tiro. Es un francotirador y su gran baza es el tiro exterior. Sus defectos le definen como un tirador puro, tiene alergia al contacto, a penetrar, a chocar contra los defensas. Pero eso es algo que tendrá que corregir sino quiere ser un jugador residual al que buscar en las esquinas.





Pero KCP es algo más que un tirador y lo más importante, él quiere ser algo más que eso. Es un buen defensor de los que se enganchan como una lapa al rival y puntean todos los tiros. Pero esto también conlleva su lastre, es un habitual de caer en muchas fintas y amagos por ir tan revolucionado a defender. Con su capacidad de mejorar la lectura de la defensas irá ligado el que se convierta en un defensor de élite.

Es en defensa donde también nos muestra otra de sus grandes armas: el robo. No es porque sea muy rápido de manos sino porque se anticipa muy bien a los pases rivales. Es habitual verle machacar el aro tras un robo por anticipación.

Pope en la Summer League

Como su última gran virtud tenemos el rebote. Su capacidad de salto y su intuición le hacen colaborar de manera muy activa en cerrar el rebote en defensa y a pelearlos en ataque.

Haciendo hincapié en el tema físico, estamos ante un jugador con un físico hecho para jugar en la mejor liga del mundo. Explosividad, velocidad y fuerza le hacen ser un jugador capaz de competir contra todos los escoltas de la liga y poder ayudar al equipo cuando lo necesite en el alero. Está claro que tiene que ganar masa muscular, pero ese es un asunto con el que todos los jugadores que llegan a la liga tienen que lidiar.

Estética de lanzamiendo de KCP


¿Qué puede aportar Pope a estos nuevos Pistons?

En un equipo con tres grandes interiores (Josh, Monroe y Drummond) y un base muy bueno jugando el P&R (Jennings) puede ser una gran arma a medida que las defensas se cierren sobre los interiores. El dentro-fuera puede hacerle conseguir muy buenas posiciones para sus tiros.

Pope también puede ser un gran activo para poder el correr contraataque. El hecho de que puedan coincidir en el quinteto tres jugadores tan rápidos como Jennings, Josh Smith y el
mismo Pope (e incluso Drummond) puede hacer que los Pistons sumen mucho en un apartado que antaño fue un desastre (en el recuerdo contraataques guiados por Knight, Bynum, o Stuckey).

Pope, posando con la camiseta de los Pistons
A nivel defensivo Pope le puede dar al equipo muchas ayudas. El hecho de que sea rápido de piernas ayudará a paliar el déficit en la posición de alero cuando no la ocupe Josh Smith. Sus ayudas a Singler o Datome cuando coincida con ellos serán una constante. También será un gran activo si Cheeks se plantea usar la zona.

En cuanto al ámbito del rebote no se espera que se prodigue como en su época de los Bulldogs por el hecho de que los Pistons tienen grandes reboteadores. Más deberá colaborar cuando en cancha estén jugadores como Jerebko o Villanueva.

Conclusión

En definitiva Detroit gana un arma fiable y con mucho potencial. Un arma que necesitaba. Sin el talento e imaginación de otros pero un cabeza asentada que le permitirá que nada le distraiga en cumplir su sueño: ser un gran jugador de baloncesto.



Este artículo ha sido escrito por Rubén Martínez, que no lo tengo localizado por twitter, aún así darle las gracias por la que esperemos sea la primera de muchas colaboraciones. 

3 comentarios:

Rodrigo Rivero dijo...

Gran articulo, quiero felicitar al autor porque es un muy buen analisis de KCP y del juego del equipo. Pero quiero trasladarle una duda: si su gran virtud en defensa es anticipar pases, ¿no sera muy facil que le superen ejecutando una puerta atras?

Blog_Pistons dijo...

Te contesto yo, mientras le traslado la pregunta al autor del artículo. Lo que le he visto en la Summer League, y hablo de memoria, no recuerdo que le hayan superado ejecutando la puerta atrás, donde si que cae una y otra y otra vez, es las fintas de tiro, se las "come" todas, a veces desespera, pero es porque intenta taponar siempre o puntear el tiro, ahí si que debe de mejorar.

Gracias por leernos.

Blog_Pistons dijo...

El propio autor del artículo te contesta Rodrigo:

Lo de la puerta atrás con Pope puede ocurrir si no mide pero tiene unos muelles que hacen no aconsejable probarle por el hecho de que te puede interceptar el pase.