Sabías que Lindy Waters III se convirtió en la cuarta persona nativa americana en jugar para la franquicia de los Detroit Pistons. Curiosamente, los tres precedentes sufrieron muertes trágicas relacionadas con el agua antes de cumplir los 30 años.
Phil Jordon, posiblemente el mejor jugador de baloncesto nativo americano de la historia (hasta la reciente aparición de Kyrie Irving), tuvo una destacada carrera en la NBA durante siete temporadas. Jugó junto a estrellas como Oscar Robertson y Lenny Wilkens, y defendió a leyendas como Bill Russell y Wilt Chamberlain. Sin embargo, su legado se ha desvanecido con el tiempo.
Nacido en 1933 en Lakeport, California, Jordon provenía de una familia nativa americana de escasos recursos. Se destacó en el baloncesto universitario antes de ingresar a la NBA, donde jugó para equipos como los New York Knicks, Detroit Pistons, Cincinnati Royals y St. Louis Hawks. Promedió cifras de dos dígitos en anotaciones y rebotes en varias temporadas.
Curiosamente, Jordon es recordado por su ausencia en el partido en el que Wilt Chamberlain anotó 100 puntos, debido a una enfermedad que algunos atribuyen a una noche de fiesta.
Su vida terminó trágicamente en 1965 a los 31 años, cuando murió ahogado en el río Puyallup, dejando un legado casi olvidado en el mundo del baloncesto. Jordon se encontraba en una balsa para cuatro personas cuando esta se rompió. Su cuerpo fue recuperado 20 días después.
Luego tenemos a Bison Dele (cambió su nombre en 1998 de Brian Williams) y de ascendencia Cherokee. Un pivot talentoso que consiguió ganar el anillo con los Bulls de Jordan en 1997 para posteriormente firmar un contrato de cuatro años y 45 millones de dólares con los Pistons pero no lo cumplió. Como información adicional, mantuvo una relación con Madonna.
Dele, conocido por su personalidad excéntrica, sorprendió al mundo del baloncesto al retirarse abruptamente de la NBA. A pesar de estar en la cima de su carrera y ser el jugador mejor pagado de los Pistons, tomó la inesperada decisión de dejar el deporte antes del inicio de la temporada 1999-2000, en medio de una relación tensa con la organización.
En julio de 2002, Dele y su novia, Serena Karlan, emprendieron un viaje por el Pacífico Sur a bordo del catamarán de Dele, el Hakuna Matata, acompañados por el capitán francés Bertrand Saldo. Su hermano, Miles Dabord (nacido Kevin Williams), fue la única persona vista con vida después del 8 de julio, cuando la embarcación estaba en Tahití. Hasta entonces, Dele y Karlan mantenían contacto regular con sus familias y bancos, pero el 20 de julio, Dabord regresó solo con el barco.
El 5 de septiembre, la policía lo detuvo en Phoenix, Arizona, tras descubrir que había falsificado la firma de su hermano para comprar monedas de oro por 152,000 dólares, usando incluso su pasaporte como identificación. Posteriormente, se descubrió que Dabord había estado en un hotel en Tijuana, México. Al mismo tiempo, en Tahití, las autoridades encontraron el Hakuna Matata con su nombre alterado y señales de impactos de bala ocultos. Dabord llamó a su madre asegurando que nunca lastimaría a su hermano, pero que no podría soportar la vida en prisión.
El FBI, en colaboración con las autoridades francesas, concluyó que Dele, Karlan y Saldo fueron asesinados y arrojados al océano por Dabord, dejando pocas esperanzas de recuperar sus cuerpos. Días después, Dabord cayó en coma tras una sobredosis de insulina y falleció el 27 de septiembre de 2002, llevándose consigo la verdad sobre lo ocurrido en alta mar.
Casualidades, buscando información recordé que la historia me quería sonar y pude encontrar el podcast sobre el caso de Gonzalo Vázquez y Andrés Monje.